martes, 14 de abril de 2015

2 MIL 400 horas

Con el antecedente de la frustración de los 8 años del gobierno de Vásquez Valera, siento a tus cien días como un remolino de desorden e improvisación. Francamente es un mal síntoma. La clarinada de que no hay la suficiente inteligencia para aprender de los errores del otro.
El cambio comenzó, sí, pero de gente más no de las mañas y malasartes. En tan poco tiempo muestran que saben darle el valor agregado a la pendejada que, lamentablemente, sigue institucionalizada en los predios del Gorel.
En este centenar de días han ido construyendo un monumento a la angurria. Un templo a al protagonismo barato. Y al descarado fortalecimiento de un clan familiar.
Sabemos que son poco permeables a las críticas. Lo que antes era malo para ustedes, ahora que están en la cima del cielo, no lo es. Son tolerancia cero a las denuncias y señalamiento de sus errores.
Pero esta en usted presidente o gobernador, es usted el que tiene que corregir el rumbo. Ciérrese, aíslese por un día si quiere, para que reflexione y opte luego las medidas acertadas para pegar el salto positivo.
Tiene que sacudirse de tantos buenosparanada que están en su entorno. De aquellos que lo único que saben hacer es alabarle, así este metiendo usted las cuatro. Rodéese de pensantes, de técnicos con experiencia. No se fije en los colores. Recuerde que en campaña decía que va a convocar a los mejores profesionales. Póngalo en práctica. No pierda más tiempo.
Estas 2 mil 400 horas que han pasado, señor Meléndez, ya no volverán. Ya se los llevó la corriente implacable e inexorable del tiempo. Pero asuma con convicción el liderazgo de esta región. La gente castigada por la postergación y el olvido de todas esas autoridades insensibles que han pasado, ha creído en usted y le ha confiado su destino.
Entonces Gobernador regional, que espera, reaccione, mírese en el espejo del “ochenio verde” y no haga méritos para tropezarse en la misma piedra. Usted tiene la palabra y la decisión.

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