jueves, 10 de septiembre de 2015

Un amigo de los buenos

No sé cuánto tiempo hace, no sé cuántas hojas secas han caído del calendario. No me interesa. Quizás porque hasta ahora me cuesta creer que te has ido. Quizás porque hasta ahora sigo queriendo ir a visitarte, pero me doy de cara con esta maldita verdad.
No sabes cómo duele perder un amigo, un amigo de los buenos… Un amigo como tú. Y no me interesa como eras: renegón, muchas veces pesimista y desconfiado, pero tú eres mil veces mejor que todos esos falsos, hipócritas, arribistas, insensibles, calculadores e interesados. Mil veces prefiero un amigo como tú que una camionada de esos. Por eso me cuesta entender que ya no estés, que un día agarraste un vuelo, no a Nueva York o a Londres, sino al cielo y que de ese viaje sacaste boleto sin retorno.
Pero por lo menos cuéntame cómo te va, que estás haciendo ahora. No me digas que estas escribiendo otro de tus libros -por sea caso el último que escribiste aquí y me diste para leer, no creo que lo publiquen, dicen que es muy fuerte-. O acaso estas sacando tu “Ojo al guía” en algún diario celestial. Cuidado, no vaya ser que el director del bitinto se moleste contigo.
Sabes, quiero pedirte un favor, mándame una foto de por allí, me imagino que andas en el intento de tomarle una foto a Dios. Conociéndote no creo que te rindas en el intento. Ojalá tengas suerte.
Ahora, si puedes dar una miradita hacia abajo, no creo que nos envidies. Este Iquitos, sigue siendo una aldea. Seguimos teniendo autoridades mediocres e incapaces, parece que son de una especie que se resiste a extinguirse. De educación, mejor ni te cuento, da pena que hasta ahora haya niños sin maestros y maestros que no quieren a los niños… Mejor no sigo, después te pones a renegar y a gritar con ira e impotencia hasta asustar a los ángeles.
Mejor vamos a dar una vuelta en moto, vamos a disfrutar uno de esos triples especiales donde Rosita y el Pocho en Ivalú, o vamos a tu casa para una charlada de esas. Yo llevo la gaseosita y tú preparas unos huevos endiablados o un picante de menudencia con la mishquina de Guille.
Gracias gordo lindo por estar siempre ahí… Cuando te armo charla, siempre estás ahí. Por eso me resisto a creer que te fuiste, no sé hace cuánto, no me importa. Será porque para mí los amigos verdaderos nunca se van, jamás se despiden ni se alejan… Los amigos verdaderos como tú se enraízan en el corazón, navegan con su espíritu generoso y solidario por el alma eternamente.
Guarda profe, aquí te queremos los que te queremos. ¡Ah, te manda saludos la picaronera de Bellavista Nanay! El otro día estuve por ahí y nos acordábamos de ti. Bueno te dejo… reposa a la sombra de un cormiñón y disfruta de un inguirito machacado y algo más ¡Provecho!
(*) En memoria del profe Guillermo Flores, que el pasado domingo 6 estuvo de cumpleaños, traigo al presente este artículo que escribí el 6-nov-08.

Mancha... tu pizarra


viernes, 4 de septiembre de 2015

Chapa tu llanta

Un paro más acabamos de padecer los iquiteños, dos días que se suman a esa racha de protestas pero que como sociedad terminan restándonos. Porque pondrá pasar el tiempo y vamos avanzando lentamente en algunas cosas, pero estamos estancados en nuestros métodos y en la forma de hacer sentir nuestro malestar al gobierno de turno.
Seguimos fregándonos nosotros mismos y no le damos ni cosquillas a los que están al otro lado de la cordillera, concretamente en Lima, decidiendo la vida de todos. Somos unos campeones en los paros bumerán , esos que vuelven y golpean al propio pueblo.
Por lo tanto, continuamos quemando llantas de manera irresponsable y delictiva, y lo peor de todo es que eso nos parece lo más normal del mundo. Hasta lo celebramos. Nos sentimos orgullosos de darles esa lección de salvajismo a nuestros hijos. Destruir y hacernos daño como sociedad es pues la mejor forma de hacer sentir nuestra indignación.
A eso vamos poniéndole su ración  de basura, seguimos regándola y alfombrando de esa cochinada nuestras calles. Esa es la pulcra carta de presentación de esta impresentable ciudad. Le gritamos a Ollanta Humala porque nos arrocha con migajas, pero no nos da ningún roche convertir en un chiquero la vía pública. Hacemos fiesta con eso.
Y junto con el humo negro y el multicolor de las bolsas rotas de basura desperdigadas por todo Iquitos en días de paro, hay que inventariar en rojo todos los árboles, plantas y jardines que son arrancados de cuajo para utilizarlos en las barricadas por los revoltosos. Cómo si tuviéramos abundantes áreas verdes en la ciudad.
Hay que darle como valor desagregado a la justa y reivindicativa lucha de este pueblo el comportamiento de los piquetes que son sueltos en las jornadas de protesta como jaurías de perros rabiosos, como una horda de salvajes que agreden, golpean, rompen, destruyen, roban y asaltan. En su recorrido por las calles. Porque, señores, se debe hacer respetar la medida y que todo el mundo la acate sin chistar.
Cuántos paros más tendremos que soportar y siempre será la misma porquería de conducta. Porque la dejadez mental para inventar otras formas de protesta es más que evidente. No somos capaces de hacer algo que llame la atención mediática por lo novedoso y no por lo revoltoso. Algo que sea capaz  de dejar en jaque a los malos gobernantes pero sin fregarle la vida más de lo que ya está a nuestra gente.
Total más que las salvajadas o los harakiri, lo que le jode más a palacio de gobierno es que los medios sean caja de resonancia ensordecedora de las protestas, pero para eso debemos superar paros y marchas que ya no son motivo de portada o titulares, no son “la pepa”  en los medios de comunicación, salvo que abras la billetera y pagues caprichos. Entonces así tendremos hasta transmisiones en directo de periodistas que de un tiempo a esta parte se muestran tremendamente preocupados por esta región y su gente.
Un ejército de tingoteros con sus pancartas, una cadena de humana bandera en mano a lo largo de una avenida, Una jornada cultural bullanguera y colorida como “Estamos en la Calle”, una caravana de canoas, etc. Entre todos podemos enriquecer más esta lista.
Si podemos cambiar el chip y marcar la diferencia, ¡claro que sí se puede! Pero eso es chamba, hay que sudarla duro y quizás por la ley del menor esfuerzo no nos guste la idea. Porque ser agresivos, cochinos y destructores es lo más fácil. Así que si le corres al reto chapa tu llanta y quémala. Qué nos queda.

sábado, 8 de agosto de 2015

Naranjas agrias y golpeadas

Cuando el domingo 5 de octubre del año pasado, se conoció los resultados gracias a la boca de urna y al conteo rápido de las elecciones regionales y municipales, la ciudadanía, en su mayoría,  celebró el triunfo contundente y “al por mayor” del Movimiento de Integración Regional (MIL). El mensaje de las urnas fue claro y directo. Queremos autoridades que trabajen unidas y en coordinación permanente para solucionar los problemas y, consecuentemente, busquen el desarrollo de nuestros distritos, provincias y región.
La ONPE y posteriormente el JNE confirmaron que Loreto decidió por el cambio, que deseábamos fervientemente algo diferente y por eso el panorama se pintó de naranja sobre todo en Iquitos, donde los distritos de Belén, Punchana y San Juan, más la provincia de Maynas y el gobierno regional, eran la mejor muestra de ese deseo de los electores.
Pero, siempre hay un pero que nos hace aterrizar en la dura realidad, toda ese efervescencia desbordante como un Sal de Andrews se adormeció rápidamente y el deseo se convirtió en un martirio regional. No se terminaron las celebraciones, los saludos y hasta los pavoneos propios de los ganadores, cuando los rumores de encontrones, pugnas y  líos internos se hacían más fuertes y evidentes con los días y luego confirmados con los meses.
Hoy, ese sueño de autoridades unidas por un solo objetivo es una pesadilla, una tremenda cachetada para la ingenuidad de este pueblo. Todos los días estamos asistiendo a tristes y vergonzosos capítulos donde los actores de esta obra del montón son las propias autoridades, donde los papeles protagónicos, indudablemente y de lejos, los tienen en estricto orden alfabético, Adela Jiménez y Fernando Meléndez, secundados por Richard Vásquez, Euler Hernández y Francisco Sanjurjo. Estos últimos ensombrecidos, condicionados y usados a su conveniencia por los dos principales, vale decir el gobernador y la alcaldesa.
Y en ese afán de lucimiento y manipulación no se dan o no quieren darse cuenta que van desilusionando a los ciudadanos, porque lo que se anunciaba por todo lo alto en las marquesinas no se refleja en el escenario de lo real, porque hay una actuación poco seria y convincente de estas autoridades. O sea, no son ni chicha ni limonada en cuanto el trabajo conjunto.
Así como van, entonces, podemos decir que el futuro no promete nada bueno. Esta película viene siendo una burda copia de la estelarizada por las autoridades de las gestiones anteriores. No hay la cosa diferente. No existe trabajo en equipo, cada quien se manda por su lado porque sus intereses y apetitos políticos son superiores a los de la ciudadanía. Nos demuestran que ellos no están gobernando sino actuando para una campaña y eso es una tremenda falta de respeto a todos. Por lo tanto, no merecemos los loretanos que estando de sed  nos quieran dar un jugo de naranjas amargas y chancadas.

viernes, 24 de julio de 2015

En Iquitos 'vimos' la llegada del hombre a la luna

Hace 46 años que el hombre llegó a la luna a bordo del Apolo XI, de bandera norteamericana, y que partió como tantos otros de la estación de la NASA en Cabo Cañaveral, ubicado en medio de los pantanos del estado de La Florida (EE.UU.).

Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, son los tres astronautas que se sumaron a los héroes de nuestra niñez. Con sus impresionantes trajes espaciales de color blanco y esos enormes cascos en cuya mascarilla se reflejaba, cual espejo, la superficie lunar. Eran como aquellos personajes de la exitosa serie “Perdidos en el espacio”.

Era el 20 de julio de 1969, los iquiteños nos preparábamos para celebrar como todos los años las fiestas patrias y apreciar los vistosos desfiles, que incluso tenían waripoleras extranjeras. Ese día, nos ‘pegamos’ a la radio para escuchar tan singular y extraordinario acontecimiento de la humanidad.

Eran tiempos, en que los habitantes de esta isla bonita no conocíamos la televisión, está recién llegó a Iquitos por 1972, por lo tanto la radio era la reina de los hogares. Ahí escuchamos la transmisión por la onda corta de  La Voz de los Estados Unidos, en español.

Solo teníamos que cerrar los ojos para imaginarnos cómo eran los preparativos, el lanzamiento, el viaje y, el momento cumbre, la caminata lunar. “Este es un pequeño paso del hombre, pero un gran paso para la humanidad”, escuchamos decir al comandante Armstrong.

Fueron días de emocionante transmisión. La gente, incluso salía a las calles -la mayoría aun eran de tierra- para intentar mirar la luna con sus binoculares o largavistas. Incluso, más de uno decía que lograban ver algo.

Al año, más o menos, recién pudimos ver imágenes de tal acontecimiento mundial en la pantalla grande. Las entradas se agotaron en todas las funciones, durante varios días, en el recordado cine ‘Belén’ -9 de diciembre cuadra 4-. Era una película, tipo documental, de cerca hora y media de duración, pero que le ‘robo’ espectadores a otras cintas que estaban en cartelera en los demás salas cinematográficas de
Iquitos.


Han pasado 46 años, se ha dicho mucho sobre el tema, que nada era cierto, que todo fue un invento, una ficción, pero aun así el mundo celebra uno de los acontecimientos más grandes de la humanidad y los iquiteños, sobre todo los que estamos acariciando o ya por encima de la base 5, recordamos ese momento especial porque gracias a un pequeño radio transistor pudimos ‘ver’ con todos sus detalles, la llegada del hombre a la luna.

MI CONGRESISTA, TU CONGRESISTA, NUESTRO CONGRESISTA

¿Qué espero de los candidatos al Congreso de la República? Pues no mucho. Algunas cosas simples y sencillas. Porque a estas alturas de ...