viernes, 24 de febrero de 2017

Pide disculpas

Si te equivocas pide disculpas, sin temor alguno, sin pensarlo dos veces, pero tampoco esperes que automáticamente acepten tu metida de pata, así como así, pues las personas procesamos eso lentamente. Recuerda que errar es humano y perdonar es divino.
Muchos creen que eso es debilidad, que es hacerse el harakiri, sobre todo los políticos y consecuentemente las autoridades. Disculparse, reconocer que han fallado, simplemente no está en su diccionario. Eso no está permitido en estas personas porque se sienten infalibles. No es parte de su naturaleza.
Desde siempre hemos visto una serie de equivocaciones en la forma de gobernar y accionar dentro de la cosa pública. Mas ahora en estos tiempos, eso está más que visible a plena luz meridiana. Pero pregunto. Alguna autoridad o funcionario ha salido a pedir disculpas a la ciudadanía, precisamente, por esos tremendos errores. No. Ni media palabra al respecto.
Es que los políticos y autoridades andan convencidos que sí reconocen un desacierto sería catastrófico para su gestión. Sería ponerse la soga al cuello. Sería pararse frente al pelotón de fusilamiento de sus opositores y enemigos. Pero estamos convencido que es totalmente lo contrario. Pues sus rivales siempre tendrán la mala leche hagan lo que hagan, se opondrán a todo, por eso dicen llamarse oposición. Lo que les debe preocupar es lo que piensa la ciudadanía en general. Pedir disculpas no te debilita, al contrario te fortalece. No te achica, te hace grande.
Claro, en la inmadura, manoseada y embarrada política nuestra, pensar de esta manera es una utopía, un pajazo mental. Pero es responsabilidad de todos revertir esa vergonzosa realidad. Y tan solo una palabra, sí pronunciar una, puede ser uno de los primeros peldaños al cambio para bien: discúlpenme.
Ahora bien, eso no solo tiene que ser de la boca para afuera, por pura conveniencia e interés mezquino de lo político partidario. No. Pedir disculpas tiene que salir del corazón, del alma y de la mente. Porque tiene que ser un gesto sentido, noble y pensado. Sino no sirve, sino no tiene ningún valor. Sería simplemente una sopa mazacote de letras a lo ‘Ajinomen’.
El pedir disculpas en la boca de una autoridad debe ser un compromiso de “no lo vuelvo hacer”. De corregir, de remover, de expectorar lo que ha fallado en su gestión, para que no se vuelva a repetir lo negativo. Pedir disculpas, por lo tanto es palabra de honor empeñada ante la ciudadanía.
Pero ojo, los ladrones, los corruptos, esos pillos Vip, solo merecen la cárcel. El que traiciona al pueblo en esos niveles solo deben mirar el sol a cuadritos por muchos años. Porque recuerden que Dios perdona el pecado, mas no el escándalo. Una cosa es errar y otra robar.
Que un gobernante pida disculpas o perdón al pueblo, tras todo lo expuesto, debe ser el camino que se va haciendo al andar, debe ser el reflector prendido para transparentar las gestiones. No tengan miedo de reconocer sus errores porque de ellos se aprende. No crean que la ciudadanía los lapidará ante un gesto de esta naturaleza. Al contrario, la autosuficiencia, la altanería, el que se crean los poderosos que nunca se equivocan o, lo que es peor, que se pasen sus años de gobierno construyendo un castillo de mentiras, eso sí que no merecerá nada. Solo el desprecio. Y un político despreciado es peor que un alma en pena. Que no encuentra paz ni después de muerto.


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lunes, 20 de febrero de 2017

El baile puede esperar

Si nada puede estar por encima del derecho a la vida, consecuentemente entones tenemos que decir que exigir seguridad  en todo aquel espacio o recinto público es sensato y responsable. Ese derecho por lo tanto es irrenunciable. No podemos pretender subordinarlo o mucho menos ningunearlo por otros intereses. Dicho esto, el derecho a la empresa o al trabajo no está de ninguna forma por encima de la vida.
Por eso cuando la semana pasada se encendió más el debate sobre el caso Pardo, nos llamaba poderosamente la atención de que se argumente la inversión, el negocio y derechos laborales, cuando lo que se estaba cuestionando era que la empresa no terminaba de levantar la serie de observaciones que existen en ese centro de diversión. Sobre todo en el muro periférico que están levantando a la prepo luego que un viento fuerte lo trajera abajo como si fuera un bloque de wafler.
Los trabajadores, entre ellos los músicos o artistas del grupo Explosión deberían en primer lugar exigir a sus empleadores que cumplan con las leyes porque solo así podrán trabajar sin impedimento alguno. No es la actitud de la autoridad ni la oposición de un importante sector de la ciudadanía lo que debe molestarles, sino el que los empresarios le quieran sacar la vuelta a las leyes.
Ahora, los propietarios de Explosión están en todo su derecho de exigir que la autoridad municipal les tenga informado de las acciones y medidas que vienen aplicando en ese recinto, la información clara y transparente debe estar bajo toda luz meridiana. Nada puede estar a media luz. Si ellos tienen que denunciar, por ejemplo, la intromisión del esposo de la alcaldesa de Maynas en este caso, pues que lo hagan en las instancias respectivas. Somos varios los periodistas que no ocultaremos la verdad y no temblaremos para señalar mafias p actos de corrupción en las instancias de gobierno, La municipalidad provincial es una institución pública por lo tanto los familiares no tiene por qué meter las narices, y las uñas, en esos asuntos de gestión.
Lamentablemente, una vez más, sentimos que el peligroso virus de la politiquería que ha invadido los medios de comunicación, ha trastocado, torcido y manoseado este tema. Indigna escuchar de uno y otro lado posiciones condicionadas por el contrato de imagen o el sencillo que por publicidad reciben. Están a favor o en contra de la decisión de Maynas o del Pardo dependiendo del RUC al que facturan mensualmente. No es la seguridad de las personas, no es la defensa de la vida o salud de los que asisten a este local. No. Solo interesan sus bolsillos y punto.
Además, los socios del  Atletic Club José Pardo, propietario de ese predio de Mariscal Cáceres con Alzamora, han denunciado a los empresarios arrendatarios, es decir, al grupo Explosión. Por lo tanto ese asunto queda en el fuero privado. Los abogados de uno y otro lado tendrán que arreglar sus diferencias en los fueros judiciales. Así que, este bailongo tiene para rato, señores.

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viernes, 17 de febrero de 2017

Qué profesionales y asesores

Es de conocimiento público que en las diferentes gestiones hay profesionales de distintas ramas que se desempeñan en los más diversos cargos. Son gerentes, funcionarios de primer nivel, asesores internos o externos o un extraño combinado de ambos. Hay de todo como en botica. A esto se suma que las autoridades electas, en la mayoría de los casos tienen una profesión. Por lo tanto, podemos, a simple vista, decir que hay personas con amplios conocimientos y preparación en esas instancias. Hay madera dirían algunos.
Pero resulta que las maderas aquellas muchas veces son de mala calidad y están con más polillas que mueble de ambulante. Sí señor. Entonces uno se pregunta qué está fallando. Porque en las municipalidades, Gorelor y direcciones regionales hay cada asesor o gerente que por lo que dicen y hacen dan ganas de mandarles a la primaria. Son cosa seria.
Lo lógico es que una autoridad busque rodearse de los buenos y mejores profesionales. Pero que tenemos -salvo honrosas pero escasísimas excepciones- mediocres y buenos para nada. Como si a la hora de seleccionarlos agarran la hoja con el ranking al revés. Porque siempre tienen a los malos entre los malos a sus lados. Increíble.
Cómo puede ser posible, por ejemplo, que un ingeniero no sea capaz de darse cuenta que una obra viene fallado desde que era una simple idea. Y tienen la flema de querer sacudirles la culpa a los demás. De dónde los sacan. Qué experiencia han tenido antes de chapar esa gerencia. Si ni identificar los errores monumentales en los expedientes técnicos pueden.
¿Abogados? ¡uuuff! De ellos hay como cancha, son polifuncionales, de todo terreno. Están de asesores principales de la autoridad, asesores legales, jefes, gerentes, etc. Pero que no ganan nunca un arbitraje, un caso un pleitito a favor de la gestión. Al contrario, les hacen meter las cuatro a las autoridades. Sus decisiones juegan muchas veces en contra de la institución que les da de comer.
Solo denle una mirada a cada una de las diversas gestiones o gobiernos. Vean quienes están en esos altos cargos de confianza. Y nos darán la razón.
¿Cómo llegaron ahí? ¿Cómo así fueron seleccionados? ¿A mérito de qué o por qué? No sabemos, solo las autoridades tienen la palabra final al respecto.
Aunque nosotros nos animamos a soltar la siguiente hipótesis como un pensamiento en voz alta. Las autoridades se rodean de profesionales de medio pelo porque estos son fáciles de manejarlos a su regalado antojo. Se vuelven títeres y manipulables de sus jefes y de los conyugues de estos. Porque eso tampoco es un secreto que de un tiempo a esta parte las gestiones son gestiones de parejas.

Ante esto. Que no es descabellado lanzarlo, muchos profesionales de primer nivel y de prestigio y trayectoria  -qué sí los hay- han confesado que así se manejan las cosas. “Quieres trabajar pero vas a hacer lo que nosotros queremos”. Es lo que siempre condicionan. Por eso los buenos y excelentes profesionistas no aceptan. Ahí es cuando, cual prostitutas, se acuestan facilito en el lecho del poder de turno esos mediocres que están llevando a la deriva a las gestiones y consecuentemente a los distritos, provincias y región. Qué desgracia.

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viernes, 20 de enero de 2017

Gestos positivos

Uno que regresa de un corto viaje y se encuentra con más de lo mismo. Las mismas broncas sindicales y las mismas jaladas de pelos entre políticos, y hasta entre autoridades. Y eso que desde fuera, uno tiene un panorama distinto, la perspectiva es otra, definitivamente. Pero bueno, esa es nuestra tierra, que hace un par de semanas celebró con el brillo de un pedazo de lata oxidada un aniversario más como puerto fluvial a orillas del río Amazonas.
Pero para qué seguir hablando de lo mismo, para qué seguir haciéndonos hígado por aquello que es patrimonio de nuestros líderes: la mediocridad y el egoísmo.
Por eso, mejor quiero resaltar cosas positivas que he descubierto en estos días. Sí, aunque parezca mentira o como algo que solo está en mi cabeza, pero felizmente no. Es algo que ocurre. Son actos y gestos que se presentaron gratamente, pero que, para variar, han pasado hasta desapercibidos.
Lo primero la actividad de la comunidad LGTB, donde resalta la Comunidad Esperanza Región Amazónica Loreto – CHERL, nos ha permitido comprobar que no todo es odio, violencia o agresión contra sectores de la población que luchan por sus derechos. Con pancartas y baners en cruces muy transitados de la ciudad, como en el ingreso al mercado de Belén, Próspero con 9 de Diciembre, y en el mismo centro de la plaza de Armas, provocaron la reacción positiva de la ciudadanía. Un pedazo de cartulina con una frase simple pero contundente: “Soy homosexual ¿Me abrazarías? Se leía en manos de un integrante de esta organización. Más de uno se imaginará que la gente le salió con cada cosa ofensiva y hasta agresiva, de pronto sí uno que otro por ahí. Pero lo que queremos resaltar es el gesto solidario, fraterno y respetuoso de muchas personas. Abrazos al por mayor fue lo que recibió en ambos lugares el joven. De mujeres, de hombres, de madres, de padres, de chicos y chicas de su edad, de niños. Todo esto está en parte de un video que ya se encuentra en redes sociales y que en lo personal me emociona hasta el alma.
Otra acción que me llamó la atención gratamente es leer en las redes el aviso de un establecimiento comercial. De un negocio, pues. De una empresa que de hecho existe porque busca lucrar y eso es válido. Sin embargo lo sorprendente es que tiene un aviso donde invita a las madres que están dando de lactar a sus bebés, para que si están cerca de su local, vayan y puedan darle el pecho a los recién nacidos con comodidad. Es decir, les brindan sus instalaciones para que a falta de lactarios que en esta isla -a la que llaman bonita- no existe, pues puedan acudir para este tierno y elemental momento de la alimentación de sus llullitos. Y por si fuera poco, les invitan un vaso de refresco o una taza de café a las mamás. Si a usted esto le parece poca cosa, yo le digo que no. Más si vivimos en una región donde la lactancia materna no es muy usual en perjuicio de las criaturas en sus primeros meses de vida. Promover de esta forma la cultura del chuchutero, es promover amor y vida. Así de simple. Por eso nuestro modesto reconocimiento a la familia Villacorta, propietarios de Cafezinho, la empresa que ha tenido esta genial idea. Además, como una turquita más para el café, allí brindan agua y comida para que esos animalitos que deambulan por las calles, al pasar por ahí puedan beber y alimentarse. A esto se conoce como responsabilidad social, pero le agregaría, compromiso para que esta ciudad sea mejor.
A propósito de animalitos abandonados. Jennifer Bonita Reátegui, es una reportera y conductora de noticiero en nuestra ciudad, por su labor periodística recorre todas las mañanas diferentes sectores de Iquitos en busca de información, en este afán se cruzó con un perrito abandonado, que estaba moribundo. Sin pensarlo dos veces le brindó atención y pidió ayuda a los serenos para que puedan trasladar al can a una veterinaria. Las redes sociales fueron fundamental para esto. Lamentablemente pese al esfuerzo de los médicos y del noble gesto de la colega, esta criatura de Dios murió, estaba muy grave. Cuenta la reciente historia que Jennifer abrazada de sus dos pequeños hijos lloró amargamente por esta indigna realidad. Casi en simultaneo, otra periodista, Carmen Chapiama, daba cuenta de una perrita que con sus crías estaba abandonada en plena vía pública y le llevó leche y algo de alimentos, pero pedía ayuda y albergue para la madre canina y sus críos. Terminamos de escribir estas líneas ignorando qué pasó con estos animales ignorados. En medio de este final triste, queda el consuelo y la motivación de estos gestos que nos pintan el mundo de otros tonos y por eso nos vamos tarareando con ganas la canción, Color esperanza.

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viernes, 13 de enero de 2017

No hundamos al ferry

Se anuncia con bombos y platillos la recepción del Ferry (modelo MUTAWA 203), en Isla Santa Rosa para el próximo 2 de febrero. Y esto ha provocado una serie de reacciones desde todos los frentes y para todos los gustos. Demás está decir que la mayoría de estas opiniones tienen una motivación tremendamente política partidaria. En resumen, la militancia tiñe, una vez más, e
l debate de un tema que debería ser tratado con seriedad, sensatez y conocimiento.

Se insiste mucho en querer saber quién es el padre de la criatura, el inventor de la pólvora, él que un día amaneció iluminado y ¡zas! nos salió con tal idea. Y vaya que hay una discusión sobre el inicio de esta historia. Qué esto se parió en la anterior gestión. Que no, esto es mérito del actual gobernador. Es un proyecto que se gestó y maduró en el gobierno central. Y saltan otros para señalar que es el Gorelor que se merece los aplausos. Incluso por encima del esfuerzo del sector privado.

Sin embargo consideramos que eso es lo menos importante, es intrascendente ante los retos que se nos viene junto a ese servicio de transporte fluvial. Calidad de puerto en Santa Rosa y hasta en Iquitos ¿Tenemos como para competir de igual a igual con Colombia y Brasil? En esa misma línea estamos ya preparándonos para la recepción de tal movimiento de pasajeros nacionales y extranjeros. Capacidad hotelera, restaurantes, transporte local, seguridad, servicios básicos, etc., estamos ya listos? No. Así de claros, contundentes y realistas. No lo estamos.

Ahora bien, que niveles de coordinación, reuniones, mesas de trabajo, planificación y qué de concreto ya tenemos como cartas ganadoras sobre, precisamente, la mesa. Las autoridades de todos los niveles ya pueden mostrarnos algo sobre el particular. Los empresarios, con la Cámara de Comercio Industria y Turismo de Loreto, nos pueden informar de lo avanzado al respecto. Tememos que estamos en pañales o, lo que sería peor, en nada de nada.


Ante esta preocupante realidad, cuando faltan poco más de 15 días para tal acontecimiento, creen ustedes que es de suma prioridad estar preguntándonos a quién le reventamos cohetes por lo del Ferry. No pues. No aprendemos la lección, seguimos en lo mismo. Arando en el agua, lanzando semillazos al sol, gastando baba y tiempo en cosas inútiles. Si hablamos de progreso pues no hagamos que se vaya al garete este navío desde su viaje inaugural. Solo les pido que recordemos aquellos vuelos de Faucett Iquitos-Cuzco-Miami. O los recientes Iquitos-Panamá de Copa. Solo dos ejemplos de que no vale alardear de estos logros si es que no se acompaña de un trabajo planificado. Solo así el Ferry llegará a buen puerto. Ojalá, decimos, ojalá.

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viernes, 6 de enero de 2017

De Iquitos, sí señores

Quiero sumarme a los que con orgullo han estado tecleando a favor de La casa del Dios del amor, tal cual lo llama en su canción himno, Raúl Vásquez. Aunque no sé qué tan cierto sea eso en estos tiempos, pero me suena más falso y hasta huachafo aquello de “Isla bonita”.

Lo cierto y concreto es que todos queremos decir algo sobre esta ciudad que nos vio nacer a muchos o adoptó  -y adapto- a otros tantos. Es que esta tierra como su propia comida tiene un nosequé que nos atrapa, su mishquina, pues.

Cada lugar tiene su particularidad y no voy a decir que este es el mejor del mundo y tampoco me tendrán haciendo leña del árbol caído. Porque hablar de Iquitos, creo yo, es como hablar de nuestra madre. Y nadie en su sano juicio diría una letra mala sobre la autora de sus días así esta ante los ojos de medio mundo sea una persona cuestionable.

Por eso mis queridos amigos escribiré desde la emoción desde el nivel del sentimiento, a Pulso de shungo  porque siento que en este momento en que estoy a bordo de un bus interprovincial, en el amanecer del aniversario de mi ciudad natal, no hay otra forma de hacerlo.

Iquitos es bacán, de ello no tengo la más mínima duda, esta ciudad se divierte 8 de los 7 días que tiene la semana, y siempre fue así, desde que tengo uso de razón. Domingo dobletea la gente.

Estos ojos castigados por la miopía galopante y la carnosidad implacable han visto por estas calles cosas increíblemente sorprendentes. Como cuando de niño miraba cómo unos ashi hombrecitos podían cargar mega costales de paja que era usado para hacer colchones o aquellas carretas de ruedas enormes tiradas por un caballo y donde nos trepábamos a escondidas del conductor, detrás de la carga, generalmente eran bidones de kerosene o petróleo.

Yo he visto jugar partidos a muerte en las calles de tierra de mi barrio o en la zona baja de Belén, donde un recio patacala le volaba la suela con toperoles y todo  los chimpunes de su rival. Hasta pelotas de cuero reventaban de un patadón. Me he ganado viendo cómo por esos años maravillosos atrapaban a los raterazos, toda la gente le seguía hasta atrapar al que osó arrancharle su monedero a alguna doñita, le entregaban a la policía pero después que le daban tremenda apanada hasta con semilla de humari.

Estas calles no siempre eran pistas, peor hueco hueco como ahora. En todo caso eran de tierra con una tremenda zanja en el medio, así eran los desagües. Y cuando les llegaba la modernidad ¡A bruto!, esas alcantarillas eran verdaderos túneles, nunca nos inundábamos.

Yo, arriba de los 50 años, pude ver al Amazonas cuando pasaba por Iquitos, y aunque con su bravura un poquito más y llega a la plaza de Armas su cauce. Ahí sí era pues, muy cierto eso de: Iquitos a orillas del Amazonas, el río más caudaloso del mundo.

Yo caminaba por la orilla o me pasaba de lancha en lancha, vendiendo gelatina, desde Palcazu (Julio C. Arana) hasta Ricardo Palma, límite del malecón Tarapacá.

Yo me bañé en Pampachica, Pucayacu, Santa María del Nanay. Pero también en las playas del Amazonas al frente de Iquitos. En una balsa en medio del largo de Moronacocha aprendí a nadar tragando harta agua gracias a un temerario empujón de un amigo. Era campeón cruzando Santo Tomás a brazada limpia descansando en medio río haciendo “el muertito”. Me tiré del trampolín de los Leones cagándome de miedo, en las losetas rotas de la piscina de la Gran Unidad MORB me rebané varias veces el pie, y claro, La Carmencita, entre todas, era papayita y un vacilón.

Ha cumplido 153 años y yo abrí los ojos en este pedacito de selva justo en su centenario. Desde entonces fue un amor a primera vista, se le quiere, a tal punto que sales unos días y se le extraña. Que tiene problemas, que sus servicios son de lo peor, que la basura esta en las calles y la putrefacción en los gobiernos. Es cierto.

Que ya no somos tan unidos como antes, que ahora preferimos sacar cara por un color político o sacha líder, y no por nuestra ciudad o región. Sí, todo eso nos pasa, pero guardo fe que cuando mis ojos se cierren mis hijos sientan el mismo orgullo y amor por esta cuna del sol y misterio.

Dios bendiga a los iquiteños, que nos de fortaleza para que sigamos haciendo el camino a su grandeza.


Por eso, mirando al cielo doy gracias a la vida, porque al permitirme nacer en Iquitos, ya me ha dado tanto.

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viernes, 9 de diciembre de 2016

Mis ídolos de la radio

Me remonto a aquellos años cuando comencé a escuchar y disfrutar de la radio, es decir hasta donde mi memoria me alcanza, eran tiempos en que no llegaba aún la televisión a Iquitos, estoy hablando de finales de los 60 e inicios de los 70. ¡Qué momentos aquellos! Fue ahí que me enamoré de este mundo maravilloso de las comunicaciones. Hijo único y para no aburrirme y pasarla bien soltaba en libre vuelo mi imaginación y me inventaba que mi cuarto era una cabina de radio, me hacia el cantante, narraba partidos de fútbol de la primera división de Iquitos, leía periódico como narrador de noticias, etc.
Me gustaba radio Loreto “La insuperable”, desde mi casa de la cuadra 11 de Aguirre iba ‘tirando pata’ hasta la emisora en su local de siempre en Arica, recuerdo que tenía su auditorio y desde ahí uno podía ver como hacían radio esos ‘monstruos’ de la radiofonía loretana: German Peralta Tang, Miguel A. Villa Vásquez, Víctor Manuel Velásquez Cárdenas entre otros que ya están en la gloria del señor.
Disfrutaba de radio Eco “Sí mi amor” -cuando estaba en aquel segundo piso de una casona de Próspero, entre San Martín y Ricardo Palma-, sobre todo a mediados de aquella época setentera, cuando la voz fresca y cautivante de dos señoritas hacían que no me despegue de la programación musical. Hablo de Fina Cetraro y Nelly Varela. Quienes con sus uniformes de colegio, creo, de las aulas volaban a la cabina de la emisora de don Marcos Panduro Rivadeneyra. Demás está decir que ambas rompieron esquemas porque esos años predominaba fuertemente la presencia de voces masculinas en el dial.
Atlántida “La fabulosa” tenía lo suyo, sobre todo cuando entró a la era de la FM, al igual que La Voz de la Selva – hasta ese entonces, solo se escuchaba radio en AM y Onda Corta en Iquitos-, coincidentemente ambas emisoras tenía llegada a todo el departamento de Loreto e incluso más allá de las fronteras nacionales. Claro, cada una con su estilo y sello institucional. Recuerdo que la primera voz que escuché en la Frecuencia Modulada fue la del gran Pablo Rojas Montalván. Y los cuentos de Rosita Nilson como que sonaban mucho más bonito en LVS. Lo mismo que la de Ida Casanova.
En realidad me gustaba gastar la perilla del dial de mi radio transistor recorriendo de punta a punta las frecuencias. Claro, no había las emisoras que hay ahora, eran pocas, quizás porque la calidad no viene por montones. Amazonas, Samarén, Nacional, también las escuchaba.
Estoy seguro que más de uno de los muchachos de ahora que creen que gritar y parlotear como loros epilépticos es lo máximo de la locución, pues pedirían que la tierra les trague si hubieran escuchado esas voces ¡Señoras voces! Pero no solo era eso, también era dicción, vocalización, cultura general, naturalidad, carisma y profesionalismo. Esa gente se preparaba, para ellos la improvisación no era sinónimo de salir a decir o hacer lo que les daba su regalada gana. Todos esos ingredientes hacían que los oyentes disfruten de un cóctel incomparable día a día.
Por eso no puedo dejar de tener en mi recuerdo y corazón, a mi tío Mauro Llerena (+) –La voz oficial de las actividades oficiales de esos años-, Moisés Chang Macedo (+), a Herman ‘Chicho’ Vertiz Alarcón (+), a Andy Chu Vela (+), a Carlos Aquiles García Ruiz (+), a Edwar Abecasís Mori (+), entre otros reconocidos hombre de radio.
Luis Millones Medina, Luis Weisselberger Vílchez (+) –el que confió en mí y me dio la posibilidad de tener mi propio programa en la tele-, Walter Bardales Abarca en los programas de la socialité y en los primeros programas musicales de la tele, Walter Hinostroza (+), Luís Tafur (+) en “Panorama” de radio Eco y luego en Amazonas junto a Teddy Bendayán (+), Julio “el chato” Ríos Córdova… y nombres que se me escapan de esos años cuando preparaba maletas para ir a Lima, después de terminar el colegio.
Pero también quiero tener presente a los que con los años me brindaron el honor de ser mis amigos y de los que aprendo hasta ahora escuchándolos o en una conversa que la vida nos regala de tanto en tanto. A José Ángel ‘Pepino’ Verea Chávez –Tan bueno como él solo, tanto así que lo quisieron llevar a trabajar en esos años a los EE.UU – . A Glorio Alfonso Yalta García, con su interminable “El Recreo de vaporito”. A Luis Luna Paredes, el popular “Lulú”. a mi profe Víctor Hemeryth -qué fue mi primer entrevistado grabadora en mano en una feria de ciencias en el San Agustín-, a un chiquillo de nombre Raúl Herrera Soria que narraba los partidos en el viejo Max Agustín. A mi ahora vecino Hertz Hemeryth Oliveira, al que ya veía en la tele cuando venía de vacaciones en Navidad.
Una mención especial a Don Tito “Shicshi” Rodríguez Linares, leyenda viva de la radio loretana, a quién ahora confianzudo tuteo con su aval de maestro y amigo. A don Demetrio Díaz Souza que con su programa “Carta Blanca”, a veces nos decía que de pronto “hoy no toca” o sólo una “sopita de pensamiento”, -me lo encontré el otro día en una reunión y me regalo el honor de un gran y cálido abrazo… y queda un proyecto dando vueltas por ahí con él-.
Entre idas y venidas hasta mi retorno definitivo a Iquitos, me encontré con otras voces y otras radios, de hecho ya la Televisión había llegado a comienzos de los 70. Tigre y Amazónica eran las preferidas y se imponían a finales de los 80. El maestro Luis Luppi, chileno que vino a enamorarse y quedarse en estas tierras nos regalaba “Tus tigrillos favoritos” al caer la tarde. Junto a él jovencísimo Charly Najar y su “Oro puro”, Abner Urresti, Robert Alvarado, Carlos Iván, Omar Peixoto, Licett Rodríguez, Franco Meléndez… Carlos Ruiz, Edwin Meza Jr., son de esa camada de buenos locutores. Por aquí estuvo por esos primeros años de la década de los 90 Aldo “el loco” Díaz –voz en off de Gissela en el Gran show- También estaban los experimentados Manuel Rojas y Javier Pereira -armaban la jarana al mediodía y lo siguen haciendo-, Al gran Omar “el muñeco” Vela Culqui. Cómo olvidarme de Carlos “El che” Martínez Chávez, lo conocí cuando trabajaba en radio Eco, gran tipo. A mi amigo Carlos Pérez Luna, dueño de una incomparable voz.
Pero ahora también hay voces y estilos como para quitarse el sombrero. Después de Nelly Varela no escuché una chica con una capacidad y carisma para estar frente a los micrófonos de una radio que Jaya Weisselberger, ella convierte a su cabina en una fiesta, en su cuarto, en su rincón personal donde hace de las suyas. Se fue a Israel y volvió este año “Sin control”. Dino Soria hacía muy buenos programas de radio, me gustaba mucho.
De los chicos, actuales me quedo con el jovencito Ellinson Bullosa, Ghiano Rojas por su capacidad de programador, sin quitarle sus méritos al flaco Alan Ruiz. Mi “papachito” Erwin Mafaldo ha crecido un montón. El aun gordo Roberto Quevedo y su personalidad carismática. Y ni que hablar de Bertha Araujo, Melina Flores y la romántica Veruska Celeste, hermosas voces femeninas.
Mencionó en estas líneas a los que me marcaron como oyente, a los que recuerdo con cariño, a los que soy su hincha, convicto y confeso. Usted puede tener los suyos,  y de pronto cuando esto ya esté en sus manos y ante sus ojos, me dé cuenta que me olvidé de alguien o algunos más. Eso pasa. Pero en los que nombro mi saludo a todos los locutores y operadores, a los hombres y mujeres que hicieron y hacen de la radio el mejor medio de comunicación por su cercanía a la gente.

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MI CONGRESISTA, TU CONGRESISTA, NUESTRO CONGRESISTA

¿Qué espero de los candidatos al Congreso de la República? Pues no mucho. Algunas cosas simples y sencillas. Porque a estas alturas de ...